Más allá de las influencias de Tolkien, la OED descubrió un uso de la palabra inglesa ‘orke’ de 1656, que tenía que ver con gigantes, ogros y afines. Se presume que tal uso llegó al inglés por medio de los cuentos de hadas del continente, sobre todo los de Charles Perrault (s. XVII, Francia), quien sacó la mayoría de sus historias de los escritores del siglo XVI Giovanni Francesco Straparola y Giambattista Basile.