La interpretación de Snorri da por sentado que los Dvergar se parecen a los humanos y tienen su misma altura. Su ‘apariencia’, es decir, su cuerpo, es como el de un humano. En cualquier caso, Snorri asume que el Aesir creó a los Dvergar, y no que los Dvergar crearon a los humanos, pero tiene que dar muchas vueltas intelectuales para explicar la preexistencia de los Dvergar como gusanos y así poner en claro lo que para él era ambiguo en Voluspá.
Cuando los dioses crearon el domo de los cielos a partir de la calavera de Ymir, pusieron un enano en cada uno de los cuatro puntos cardinales para sostenerlo sobre la tierra.
Cuando los dioses crearon el domo de los cielos a partir de la calavera de Ymir, pusieron un enano en cada uno de los cuatro puntos cardinales para sostenerlo sobre la tierra.