Los ‘Narentinos’, como se los solía llamar, se tomaron más libertades en sus asaltos mientras la Armada Veneciana estaba en el exterior, y también cuando estaban en sus campañas en aguas sicilianas en el período 827 a 882. Tan pronto como la flota Veneciana volvía al Adriático, los Narentinos abandonaron temporalmente sus hábitos, incluso firmaron un Tratado en Venecia y su líder pagano fue bautizado y se convirtió al Cristianismo. En 834 o 835 rompieron el tratado y volvieron a atacar a los comerciantes venecianos que retornaban de Benevento, y todos los intentos de Venecia por castigar a los Marians en 839 y 840 fallaron. Luego atacaron a los venecianos más seguido, junto con los árabes. En 846 los Narentinos irrumpieron en Venecia y asaltaron la ciudad de Kaorle. A mediados de Marzo del año 870 secuestraron a los emisarios del obispo romano que volvían del Concilio Eclesiástico de Constantinopla. Esto causó acciones militares por parte de los bizantinos contra ellos, lo cual llevó a su conversión al cristianismo al final.