Según diversos investigadores, Colón aprovechó el ínterin para enriquecer su formación erudita, pues se dedicó a buscar argumentos que apoyasen su proyecto en las obras que ya hemos citado de Marco Polo, Eneas Silvius Piccolomini y Petrus Alliacus. El descubridor quiso reforzar sus posiciones ante la aparición de voces disconformes en la corte, que afirmaban que no había arribado al Extremo Oriente -tal como pretendía-, y ni siquiera se había acercado a sus proximidades.