Los socorros enviados a Colón desde la corona hispánica siguieron llegando. No obstante, aunque los Reyes Católicos remarcaron en todo momento el interés misional de la colonización, sea por la incertidumbre de las noticias que tenían sobre el Almirante o porque los beneficios de la empresa no llegaban a compensar el coste de las sucesivas expediciones de auxilio, el caso es que los monarcas dictaron toda una serie de disposiciones que suponían una liberalización de los viajes y del comercio con el Nuevo Mundo, violando claramente los términos de las Capitulaciones de Santa Fe.