Las influencias de Medinaceli quizá fueron las que hicieron decantarse en favor de Colón a personalidades como el cardenal Mendoza, el contador real Alonso de Quintanilla o fray Diego de Deza, preceptor del príncipe D. Juan. Con estos apoyos, Colón obtuvo una nueva entrevista con los Reyes Católicos en Jaén.