El proyecto no fue desestimado de forma definitiva, y Juan II no cerró la puerta a posteriores negociaciones; incluso puede ser que concediese mayor verosimilitud a los planteamientos colombinos de lo que se ha supuesto. Fernando Colón, el hijo del descubridor, escribió que «el rey envió en secreto una carabela a Cabo Verde para comprobar la tesis de su padre, que fracasó. Quizá para realizar el plan sin su autor se prepararon los [...] viajes de Arco, en 1484, y de Dulmo [...] y Estreito, en 1486, al oeste en busca de islas o tierra firme, siendo éste el más cercano al plan colombino, lo que revela que en Portugal no se prescindió de la posibilidad de hallar tierras en el Atlántico», fuesen las Indias o alguna de esas islas que formaban parte de la mencionada geografía mítica de fines del siglo XV.