Fray Bartolomé de Las Casas, por ejemplo, habla del piloto superviviente de esa expedición que llegó a Porto Santo, «el cual, en reconocimiento de la amistad vieja o de aquellas buenas y caritativas obras, viendo que se quería morir [que se iba a morir] descubrió a Cristóbal Colón todo lo que les había acontecido, y diole los rumbos y caminos que habían llevado y traído, y el paraje donde esta isla [se refiere a La Española] dejaba o había hallado, lo cual todo traía por escrito». Otros cronistas abundan en esa hipótesis, y el Inca Garcilaso llega a identificarlo: Alonso Sánchez de Huelva.