¿Fue realmente una casualidad? Es una pregunta que distintos autores se han planteado continuamente desde fechas inmediatas al propio descubrimiento. Ya en La Española corrió el rumor de que Colón no había llegado a esas tierras por casualidad ni por sus conclusiones científicas, sino que disponía de «información privilegiada». Hay divergencias entre los distintos cronistas que se hacen eco del suceso, pero esencialmente hablan de una nave arrastrada al otro lado del Atlántico por las corrientes y que pudo regresar con grandes dificultades, de forma que quedó un solo superviviente que pudo informar a Colón de la existencia de esas tierras y los rumbos de ida y vuelta.