Otros mapas del siglo XV ya mostraban que la distancia a Catay por tierra era la mitad de lo que suponía Colón y el error en la estimación del grado se puede considerar impropio de los navegantes portugueses del momento. Es un grave error, pero si a esa distancia no se encontraba el codiciado Extremo Oriente lo cierto es que se encontraron unas tierras a las que en un primer momento se quiso identificar con las más lejanas a las que se refirió Marco Polo.