Pero estos planteamientos, fueran de Colón o Toscanelli, contenían importantes errores que, en último extremo, fueron los que impulsaron el proyecto y permitieron un éxito en modo alguno esperado. Sobre esto, decía Ranke que se estaba ante «el más fecundo error de todos los tiempos», pues si Colón no hubiese encontrado el Nuevo Mundo, él y todos los tripulantes de la expedición hubiesen pasado a engrosar la nutrida nómina de navegantes desaparecidos en el Océano.