Además de esta cultura "escolar", Alejandro desea ser adiestrado en el manejo de las armas para iniciar su proyecto de liberación de Grecia del dominio persa. A partir de aquí comienza su iniciación caballeresca; desde los consejos del sabio Aristóteles en el regimiento de príncipes sobre táctica guerrera (los consejos de evitar la cobardía en la batalla, aprender a usar diestramente las armas, alentar a los soldados, apiadarse de los enemigos) hasta la ceremonia de su investidura como caballero, cuando se calza su ropas de guerrero y eleva a Dios una oración ofreciendo sus dones y pidiendo su bendición.