Las huestes murcianas habían sido fundamentales como milicia durante la Guerra de Granada iniciada por los Reyes Católicos, tanto para la conquista de Alhama como para la caída de la capital nazarí, en 1492. Como indicábamos anteriormente, esta triple condición de frontera que derivó en la constante militarización de la sociedad cristiana de Murcia, sumada a la conciencia de este papel histórico, pudo haber influido en la fuerza de las identificaciones alegóricas que Cunedo construye en su texto caballeresco.