De todas maneras, el lector implícito que construye nuestro autor es un receptor culto, por eso la supresión argumental que supone la elipsis puede ser recuperada sin inconvenientes: el persa es vencido por el español porque éste hereda los atributos guerreros de los griegos, y porque actualiza la destrucción del imperio persa por las huestes de Alejandro Magno, en función de la alegoría ya explicada.