La linealidad se interrumpe permanentemente con la presencia de encantamientos, acontecimientos taumatúrgicos donde se mencionan seres fantásticos (gigantes, sierpes voladoras, dragones, grifos), magos y ordalías reservadas al héroe. El mismo Cunedo es consciente de que una obra rizomática en exceso dificultará la comprensión de los hechos principales que intenta transmitir:
Procura, ò musa mía, ya olvidarte
de ternezas, regalos y favores
retrocediendo a la primera parte
pues mi intento no es tratar de amores:
ya la azerada túnica de Marte
te viste, y variando los colores
canta proezas, y hechos militantes
con que a guerra los ánimos levantes.
Procura, ò musa mía, ya olvidarte
de ternezas, regalos y favores
retrocediendo a la primera parte
pues mi intento no es tratar de amores:
ya la azerada túnica de Marte
te viste, y variando los colores
canta proezas, y hechos militantes
con que a guerra los ánimos levantes.