Dos t ¡os, uno de ellos muy rico y el otro muy pobre, coinciden en
un bar y se ponen a hablar. Dice el rico:
– Pues yo a mi esposa, por su cumplea¤os, la he comprado un
Mercedes y un abrigo de vis¢n. Si no le gusta el abrigo de vis¢n, lo
puede ir a devolver en el Mercedes.
– Pues yo, a la m ¡a, la he dado unas esposas usadas y un
consolador. Si no le gustan las esposas, se puede joder.
un bar y se ponen a hablar. Dice el rico:
– Pues yo a mi esposa, por su cumplea¤os, la he comprado un
Mercedes y un abrigo de vis¢n. Si no le gusta el abrigo de vis¢n, lo
puede ir a devolver en el Mercedes.
– Pues yo, a la m ¡a, la he dado unas esposas usadas y un
consolador. Si no le gustan las esposas, se puede joder.