Desde un punto de vista comportamental, uno de los fósiles de dinosaurios más valiosos fue descubierto en el desierto de Gobi, en 1971. Se trata de un Velociraptor que atacaba a un Protoceratops. Este hallazgo probó que los dinosaurios se acometían y comían unos a otros. El comportamiento caníbal entre los Terópodos fue confirmado por las huellas dentales halladas en Madagascar, en el año 2003.