-Chancro gomoso del tallo (Didymella bryoniae (Auersw) REM. ASCOMYCETES: DOTHIDEALES)
En plántulas afecta principalmente a los cotiledones en los que produce unas manchas parduscas redondeadas, en las que se observan puntitos negros y marrones distribuidos en forma de anillos concéntricos. El cotiledón termina por secarse, produciendo lesiones en la zona de la inserción de éste con el tallo. Los síntomas más frecuentes en melón, sandía y pepino son los de “chancro gomoso del tallo” que se caracterizan por una lesión beige en tallo, recubierta de picnidios y/o peritecas, y con frecuencia se producen exudaciones gomosas cercanas a la lesión. En la parte aérea provoca la marchitez y muerte de la planta.
Puede transmitirse por semillas. Los restos de cosecha son una fuente primaria de infección y las esporas pueden sobrevivir en el suelo o en los tallos y en la estructura de los invernaderos, siendo frecuentes los puntos de infección en las heridas de podas e injertos.
La temperatura de desarrollo de la enfermedad es de 23-25ºC, favorecido con humedades relativas elevadas, así como exceso de abono nitrogenado. Las altas intensidades lumínicas la disminuyen.
Control preventivo y técnicas culturales
-Utilizar semilla sana.
-Eliminar restos de cultivo tanto alrededor como en el interior de los invernaderos.
-Desinfección de las estructuras del invernadero.
-Control de la ventilación para disminuir la humedad relativa.
-Evitar exceso de humedad en suelo. Retirar goteros del pie de la planta.
-Deben sacarse del invernadero los frutos infectados y los restos de poda.
-Realizar la poda correctamente.
En plántulas afecta principalmente a los cotiledones en los que produce unas manchas parduscas redondeadas, en las que se observan puntitos negros y marrones distribuidos en forma de anillos concéntricos. El cotiledón termina por secarse, produciendo lesiones en la zona de la inserción de éste con el tallo. Los síntomas más frecuentes en melón, sandía y pepino son los de “chancro gomoso del tallo” que se caracterizan por una lesión beige en tallo, recubierta de picnidios y/o peritecas, y con frecuencia se producen exudaciones gomosas cercanas a la lesión. En la parte aérea provoca la marchitez y muerte de la planta.
Puede transmitirse por semillas. Los restos de cosecha son una fuente primaria de infección y las esporas pueden sobrevivir en el suelo o en los tallos y en la estructura de los invernaderos, siendo frecuentes los puntos de infección en las heridas de podas e injertos.
La temperatura de desarrollo de la enfermedad es de 23-25ºC, favorecido con humedades relativas elevadas, así como exceso de abono nitrogenado. Las altas intensidades lumínicas la disminuyen.
Control preventivo y técnicas culturales
-Utilizar semilla sana.
-Eliminar restos de cultivo tanto alrededor como en el interior de los invernaderos.
-Desinfección de las estructuras del invernadero.
-Control de la ventilación para disminuir la humedad relativa.
-Evitar exceso de humedad en suelo. Retirar goteros del pie de la planta.
-Deben sacarse del invernadero los frutos infectados y los restos de poda.
-Realizar la poda correctamente.