Muy pocos personajes de la literatura de William Shakespeare son hembras fuertes, pero las brujas no cuentan realmente como “mujeres” sino como algo más. La Señora Macbeth, tan despiadada y ambiciosa, se parece más a las brujas y a los hombres. Comparemos, por ejemplo, con la debilidad de Gertrudis y la suavidad de Ofelia, personajes femeninos de la tragedia Hamlet.