FREILA: En este establo no había ni pastares ni rebaños, sine...

En este establo no había ni pastares ni rebaños, sine solamente un buey y un asno. ¿Por qué? Desde hace siglos se repite esta historia sin comprenderla, porque los humanos ya no entienden el simbolismo universal. El establo representa el cuerpo físico. ¿Y el buey? Sabéis que en la Antigüedad el buey, el toro, siempre se ha considerado como el principio de generación. En Egipto, por ejemplo, el buey Apis era el símbolo de la fertilidad y de la fecundidad. El buey está bajo la influencia de Venus y representa la energía sexual. El asno, par su parte, está bajo la influencia de Saturno y representa la personalidad, es decir, la naturaleza inferior del hombre, lo que se llama el viejo Adán, testarudo, terco, pero buen servidor. Y los dos animales estaban allí para servir a Jesús. Pero servirle, ¿cómo? Os revelaré ahora un gran misterio.