Modalidad embestida: cuando el espesor del hielo supera 1 metro, el rompehielos retrocede hasta una distancia de por lo menos una eslora (el largo del buque) y a máxima potencia "toma carrera como si fuera a saltar una valla", se monta sobre el hielo, gracias a la forma plana de su quilla (parte inferior del casco), y por el propio peso del buque se logra la fractura. Se le dice también ramming. Se consume más combustible y requiere más tiempo, de ahí la importancia de los vuelos glaciológicos, destinados a elegir la mejor ruta y evitar la modalidad embestida.