FREILA: Me propongo avanzar hasta el límite de las aguas jurisdiccionales....

Me propongo avanzar hasta el límite de las aguas jurisdiccionales. Si es posible abrirme paso hacia Buenos Aires, librar combate con el resto de mis municiones. Para el caso en que tal tentativa condujera a la destrucción cierta del Graf Spee sin proporcionarle la oportunidad de causar daños al enemigo, pregunto si ha de hundirse el navío en el estuario del Plata, aunque los fondos en él son insuficientes, o bien debe permitirse su internamiento, Comandante Graf Spee".
La respuesta de Raeder dejaba prácticamente en completa libertad de acción al comandante del "Admiral Graf Spee", salvo en lo referente a la internación en Montevideo. La última frase decía:
"Procure que la destrucción sea total si se ve usted obligado a hundir su barco. Raeder"
El 17 de diciembre, el Admiral Graf Spee zarpó poco después de las 18:00, apenas dos horas antes de que expirase el plazo acordado por el gobierno del Uruguay. El buque avanzó lentamente por el estrecho canal en dirección a alta mar. Ahí los esperaban las naves británicas. Los espectadores del muelle de Montevideo, esperaban asistir, de lejos, desde luego, al raro espectáculo de un combate naval. Tras la estela del acorazado marchaba el transporte alemán Tacoma, refugiado en el puerto uruguayo desde el comienzo de las hostilidades. A unas cinco millas de la costa ambas naves pararon máquinas.
Aparecieron dos remolcadores que provenían de Buenos Aires y una serie de embarcaciones menores que iban y venían del acorazado al transporte, transportando a la tripulación. Luego, a las 19:55, una enorme columna de llamas brotó repentinamente del Admiral Graf Spee.
Al cabo de unos instantes se escuchó una fuerte explosión. El Graf Spee había explotado: los alemanes habían hundido su buque.