FREILA: En la Segunda Guerra Mundial, el acorazado estaba al...

En la Segunda Guerra Mundial, el acorazado estaba al borde de la obsolescencia, aunque muchos se negaban a creerlo. El Ataque a Pearl Harbor terminó por matar el concepto bélico del acorazado que los mismos atacantes postulaban. Paradójicamente, el Japón llegó a construir acorazados de más de 40.000 t y cañones de más de 400 mm, buscando aumentar por todos los lados la protección y potencia de esos buques. Pero su época había terminado y en el último acto de la marina acorazada tradicional, los acorazados más grandes de la historia, el Yamato japonés, y el gemelo Musashi, ambos de 70.000 t, armados con 9 piezas de 460 mm capaces de disparar un proyectil de una tonelada a 40 km de distancia y con un blindaje de 40 cm. El Musashi fue hundido por un ataque masivo aéreo estadounidense en el transcurso de una de las batallas (Batalla del mar de Sibuyan), que es parte de los hechos de la llamada Batalla del Golfo de Leyte en octubre de [1944]].