FREILA: En los buques de entreguerras se mejoró la protección...

En los buques de entreguerras se mejoró la protección antitorpedo, colocando mamparos dobles entre el costado del barco y las instalaciones del interior y blindando la pared del mamparo más interior para resistir la presión del agua. De esa forma, un único impacto de torpedo no solía ser definitivo para hundir el buque, pero dos o más eran letales. Otros optaron por soldar tubos huecos o construir cámaras alrededor de la parte sumergida de la nave para amortiguar el impacto del torpedo, pero nada evitó que el acorazado acabara convirtiéndose en un concepto obsoleto.