FREILA: Cupido y Psique...

Cupido y Psique

Sólo había un inconveniente: Cupido le advirtió que no podía mirarlo, con sus ojos mortales... Ni siquiera hubiera sido esto un inconveniente para ella, de no haber sido porque su envidiosa hermana le despertó curiosidad sobre ese asunto.

Cediendo a la tentación, una noche Psique tomó una lámpara y entró en la habitación donde el dios dormía. Alarmada por el descubrimiento que había hecho, dejó que una gota de aceite caliente cayera sobre su hombro. Él se despertó y, acusándola por su desobediencia, la abandonó.

Desesperada, Psique lo buscó por todas partes, pero fue en vano. Por fin encontró el camino al palacio de Afrodita, donde se sometió a servicios domésticos de varias clases; finalmente ésta le ordenó que bajara al mundo inferior y que tomara una caja del ungüento de la belleza de Perséfone.

Realizó esta tarea, pero al abrir la caja cayó derrotada por su intenso olor. Cupido no pudo resistir más: corrió en su ayuda y la trajo de vuelta a la vida.

La ira de Afrodita se calmó; ésta permitió que se llevara a cabo el matrimonio de Cupido y Psique en medio de grandes celebraciones. En presencia de los dioses supremos, Psique obtuvo su inmortalidad.