2. Cuando vivimos nuestra Historia Personal, nos conectamos con el Alma del Mundo. El Alma del Mundo es la verdadera fuerza de la Magia, es el verdadero Poder, y es siempre positivo, por hallarse por encima del bien y del mal, más allá de las contingencias y las limitaciones del Ego. Para los egipcios era Isis, la diosa de los mil nombres, los cristianos primitivos la llamaban Providencia y los hindúes Madre Cósmica. Poca importa cómo la llamemos: lo realmente importante es tener Fe en Ella y orarle con confianza. Cuando perdemos el contacto con el Alma del Mundo, creemos que el mundo es una cosa amenazadora, y se convierte en una cosa amenazadora.
El Alma del Mundo se alimenta de la felicidad de las personas. Cuanto más felices estemos más cerca estará de nosotros y cuanto más cerca estemos de Ella, más felices seremos y más felicidad irradiaremos a nuestro alrededor.
El Alma del Mundo se alimenta de la felicidad de las personas. Cuanto más felices estemos más cerca estará de nosotros y cuanto más cerca estemos de Ella, más felices seremos y más felicidad irradiaremos a nuestro alrededor.