En relación con las lluvias la distribución de éstas en el cultivo sería aproximadamente la que se indica:
* Durante la brotación: 14-15 mm. Hay una intensa actividad radicular, que resulta promovida por la lluvia.
* Durante la floración: 10 mm. Las lluvias resultan por lo general perjudiciales.
* De la floración al cuajado de los frutos: 40-115 mm. Es necesaria una intensa fotosíntesis.
* Entre el cuajado y la maduración: 80-100 mm. Es necesaria una intensa fotosíntesis.
* Durante la vendimia: 0-40 mm. Las lluvias suelen ser perjudiciales.
El granizo es el meteoro más dañino para la viticultura. Los daños son de diversa naturaleza. Los granos quedan hendidos o aplastados. Fácilmente sobrevienen mohos y marchiteces. Las hojas son agujereadas o laceradas, y a menudo son arrancadas, con pérdida de superficie fotosintetizante. En los sarmientos queda dañada la corteza, pero también con frecuencia el leño. Los tratamientos antiparasitarios, por lo general a base de caldo bordolés o bien productos orgánicos de síntesis, tienen importancia para impedir que se instalen infecciones de hongos.
* Durante la brotación: 14-15 mm. Hay una intensa actividad radicular, que resulta promovida por la lluvia.
* Durante la floración: 10 mm. Las lluvias resultan por lo general perjudiciales.
* De la floración al cuajado de los frutos: 40-115 mm. Es necesaria una intensa fotosíntesis.
* Entre el cuajado y la maduración: 80-100 mm. Es necesaria una intensa fotosíntesis.
* Durante la vendimia: 0-40 mm. Las lluvias suelen ser perjudiciales.
El granizo es el meteoro más dañino para la viticultura. Los daños son de diversa naturaleza. Los granos quedan hendidos o aplastados. Fácilmente sobrevienen mohos y marchiteces. Las hojas son agujereadas o laceradas, y a menudo son arrancadas, con pérdida de superficie fotosintetizante. En los sarmientos queda dañada la corteza, pero también con frecuencia el leño. Los tratamientos antiparasitarios, por lo general a base de caldo bordolés o bien productos orgánicos de síntesis, tienen importancia para impedir que se instalen infecciones de hongos.