Así, el denominado hábitat troglodítico, que hace referencia al peculiar modo de organización humana en cavernas, alcanzó en ambas zonas un gran desarrollo, que se refleja en los numerosos restos arqueológicos hallados.
Al yacimiento argárico de La Balunca, en Castilléjar, se suman las Cuevas de la Tía Micaela y Sin Salida (ambas en Cortes y Graena) y la Cueva Horá, Abrigo de Luis Martínez y Cuevas de Panoría (todas en Darro), abrigos naturales ocupados por cazadores y recolectores paleolíticos que dejaron en sus paredes numerosas pinturas esquemáticas y vestigios del arte rupestre. Asimismo, al este de la localidad granadina de Píñar se hallan la Cueva de la Carigüela y, sobre todo, la famosa Cueva de las Ventanas, habitada desde el Paleolítico Medio. Esta gruta acondicionada a la perfección para su uso turístico recibe su nombre por las tres bocas de acceso que presenta desde el exterior, la única entrada y salida de la cavidad.
Al yacimiento argárico de La Balunca, en Castilléjar, se suman las Cuevas de la Tía Micaela y Sin Salida (ambas en Cortes y Graena) y la Cueva Horá, Abrigo de Luis Martínez y Cuevas de Panoría (todas en Darro), abrigos naturales ocupados por cazadores y recolectores paleolíticos que dejaron en sus paredes numerosas pinturas esquemáticas y vestigios del arte rupestre. Asimismo, al este de la localidad granadina de Píñar se hallan la Cueva de la Carigüela y, sobre todo, la famosa Cueva de las Ventanas, habitada desde el Paleolítico Medio. Esta gruta acondicionada a la perfección para su uso turístico recibe su nombre por las tres bocas de acceso que presenta desde el exterior, la única entrada y salida de la cavidad.