Para el cultivador bisoño, el problema más concreto consistirá en elegir bien sus semillas, pues moviéndose en espacios cerrados necesita plantas de tamaño tan homogéneo como sea posible; si unas crecen un metro más que otras, será imposible usar de modo ecuánime la luz vertical, y para evitarse cuartos de techo alto muchos profesionales prefieren ejemplares de pequeño tamaño (tipo big bud, swiss y otros), aunque su rendimiento en THC sea algo menor también.