Elementos secundarios son el magnesio (fundamental para absorber energía lumínica, y neutralizar residuos tóxicos producidos por la planta), y el calcio, sin el cual no es posible la producción y crecimiento de células, pues debe estar presente siempre en la punta de cada raiz, hoja o flor. Se llaman micronutrientes -por actuar en cantidades mínimas, básicamente como catalizadores para distintos procesos- siete elementos más: hierro, azufre, manganeso, boro, molibdeno, zinc y cobre. Esto no agota los elementos actuantes en el desarrollo vegetal, pero los restantes (aluminio, cloro, cobalto, iodo, selenio, silicio, sodio y vanadio) no suelen incluirse en las mezclas de nutrientes, al existir normalmente como impurezas del agua, o añadidos a otros nutrientes.