Con todo, la jardinería es un campo -y un arte- que los varones suelen apreciar tarde, si alguna vez llegan a hacerlo. Las mujeres muestran a menudo más sensibilidad, aunque algo menos de interés por la parte eléctrica y digitalizada de la instalación hidropónica. Como esta botánica incluye ambos aspectos -el atento cuidado y el automatismo-, siendo también la manifestación más clara de desobediencia civil en materia de cáñamo, recordaré algunas nociones muy generales sobre la técnica, para que el lector juzgue por sí mismo.