El nido del gavilán esta situado cerca del tronco de un árbol, preferentemente de coníferas, a una altura bastante considerable (más de seis metros) y suele estar fabricado de pequeñas ramitas que están entrelazadas formando una plataforma suficientemente estable como para albergar a la hembra y a cuatro o cinco poyos. La nidada suele ser tardía, entrado ya el mes de junio. El macho se ocupa de alimentar a la hembra durante la incubación trasladándose a un posadero donde le aporta el alimento cerca del nido.