Sus tarsos y dedos son de color amarillo, más finos que los del azor (Accipiter gentilis), y sus garras son finas y afiladas para prender con facilidad a sus presas. El pico es corto y con forma de garra para desgarrar la carne de sus presas. El color de los ojos puede variar según la edad del ejemplar, pudiendo ser amarillo, naranja o rojo. Su cola, larga y rectangular, que luce cuatro o cinco bandas de color oscuro, esta diseñada para poder realizar acrobáticas maniobras de vuelo entre la espesura del bosque.