FREILA: Con el alba del nuevo día, contaba el abuelo Rafael,...

Con el alba del nuevo día, contaba el abuelo Rafael, alguien se encontró la pierna derecha de la inocente y esto confirmó que había sido víctima de una jauría de lobos. Y terminaba nuestro narrador remarcando y aseverando firmemente que, según le contaba su abuelo, los lobos jamás se comen la pierna derecha de sus víctimas humanas.

Algo inaudito que jamás habíamos oído en versiones anteriores de tan sangrienta historia. Historia que damos por cierta aun cuando haya sido adornada por algún elemento de fantasía popular,. modelados por el tiempo.