FREILA: Y volviendo a nuestra historia, continúa el amigo Inocencio...

Y volviendo a nuestra historia, continúa el amigo Inocencio refiriendo que el marido respondió que echara ella delante, mientras se terminaba la partida de cartas.

Marchó la pobre hacia su casa y al cabo siguió sus paso el compañero, pero cual sería su sorpresa cuando al llegar al domicilio comprobó que no había llegado la mujer. Volvió sobre sus pasos como alma que lleva el diablo, temiéndose alguna desgracia. Dio la voz de alarma entre los vecinos (Las Balsillas nunca tuvieron más de ocho o diez familias). Salieron con hachos y antorchas y no encontraron el más mínimo vestigio de la infortunada.