FREILA: Tomó asiento entre nosotros y con la sola intención...

Tomó asiento entre nosotros y con la sola intención de entretener a mis nietos, José y María, que rondan los cinco años, le pedí a Inocencio que nos contara alguna historia de lobos que él recordara haber oído en su infancia. Y lo hice a sabiendas de que nos iba a contar la de la mujer de Las Balsillas.

Empezar a hablar el Inocencio y refugiarse cada uno de mis nietos retoños en el regazo de sus padres fue cosas de un abrir y cerrar de ojos.