Habíamos recopilado por aquel entonces los testimonios de numerosas personas oriundas y conocedoras de esta zona de la Sierra a las cuales, apenas les sacabas el tema de lobos te contaban con idénticos detalles la desgraciada tragedia de la pobre mujer que en una noche, allá por el tiempo de las matanzas, fue víctima del temido enemigo.
La última versión la recogimos este pasado verano en el merendero de Los Olmos y de boca de uno de los últimos labradores estables que han quedado en nuestra Sierra.
La última versión la recogimos este pasado verano en el merendero de Los Olmos y de boca de uno de los últimos labradores estables que han quedado en nuestra Sierra.