El testimonio de un pastor
Agustín Hernando, habla de su experiencia con las ovejas y los rebaños:
Hasta hace algunos años, para referirse a la contratación de los pastores se decía ajustar. Se ajustaban por un número determinado de fanegas de trigo que se entregaba al pastor en pago por su trabajo. La fanega equivale a 43 kilos. Se solían ajustar en el mes de marzo o abril para empezar a trabajar el día treinta de junio, es decir, un día después de la celebración de San Pedro, aunque algunos lo hacían el día de Santa Isabel -2 de julio-. El ajuste se hacía por un año completo, y se trabajaba hasta el último día, cosa que hoy no ocurre.
Agustín Hernando, habla de su experiencia con las ovejas y los rebaños:
Hasta hace algunos años, para referirse a la contratación de los pastores se decía ajustar. Se ajustaban por un número determinado de fanegas de trigo que se entregaba al pastor en pago por su trabajo. La fanega equivale a 43 kilos. Se solían ajustar en el mes de marzo o abril para empezar a trabajar el día treinta de junio, es decir, un día después de la celebración de San Pedro, aunque algunos lo hacían el día de Santa Isabel -2 de julio-. El ajuste se hacía por un año completo, y se trabajaba hasta el último día, cosa que hoy no ocurre.