FREILA: Un estilo propio de vida...

Un estilo propio de vida

El fruto de este estilo de vida era leche fresca diaria que servía para convertirla en preciados quesos, o carne procedente de las crías, chivos o borregos que estaban muy bien cotizados en el mercado, sobre todo en los años en los que la carne era poco menos que artículo de lujo.

Aunque también hay constancia histórica de trashumancia con otras provincias, particularmente Almería, la más frecuente era y es una trashumancia local consistente en bajar los rebaños de las frías cumbres en invierno, hacia los campos cultivados, para volverlos a subir durante el verano por las Cañadas Reales, asegurándose así los frescos pastos más tardíos que se dan en la parte alta de las sierras.