Antes de marchar al tajo y sin tiempo de lavarse la cara, los mayores bebían un par de copas de aguardiente, con unos trozos de torta de chicharrones, para almorzar, chorizo y jamón con unos buenos tragos de vino, en la comida, el cocido unos días, otros patatas con tocino o carne con patatas, el postre de fruta no existía y además no había costumbre, la bota de vino no faltaba, incluso se bebía entre comidas, para refrescar la boca, primero un trago de vino, después otro del botijo, ambas se metían en un hoyo arropadas con una manta, con el fin de que guardaran el frescor. La mayor parte de los días se comía en la parcela a la sombra de un árbol o cosa semejante.