Los sistemas de empaquetado tradicionalmente empleados son: Haces, "mallas" y "jarpiles".
Los haces se emplean con la alhucema (Lavandula latifolia) y los tomillos arrancados, alternando las orientaciones de los manojos de espigas o raíces de plantas hasta formar voluminosos fardos de 25 – 40 kg que se cargan a espalda tras atarlos con una simple cuerda de rafia o incluso de esparto, elaborada in situ. La habilidad en esta práctica y en elegir los itinerarios de recolección en el monte tienen mayor relación con sus rendimientos que la propia rapidez en el arranque o siega.
Los haces se emplean con la alhucema (Lavandula latifolia) y los tomillos arrancados, alternando las orientaciones de los manojos de espigas o raíces de plantas hasta formar voluminosos fardos de 25 – 40 kg que se cargan a espalda tras atarlos con una simple cuerda de rafia o incluso de esparto, elaborada in situ. La habilidad en esta práctica y en elegir los itinerarios de recolección en el monte tienen mayor relación con sus rendimientos que la propia rapidez en el arranque o siega.