Su obtención tradicionalmente se viene haciendo mediante la recolección de material espontáneo, que se recoge en el monte para su posterior transporte hasta la ubicación de la caldera de destilación. El modo usual en que suele efectuarse es la siega de las plantas con herramientas de corte,. Se causan daños significativos al ecosistema al eliminar de manera indiscriminada e incontrolada especies que pueden resultar útiles a la fauna para su alimentación, refugio o nidificación. Por otra parte, la pérdida de cobertura vegetal, por insignificante que pueda parecer resulta un grave mal que favorece la erosión de estos terrenos, de terroríficas pendientes, tan frecuentados por azotes desmedidos de pluviometrías torrenciales.