FREILA: En el relato se comenta esta actividad y se describe...

En el relato se comenta esta actividad y se describe este curioso oficio de los barberos que también hacían de sacamuelas y curanderos, incluyendo datos y anécdotas de nuestra Sierra.

Curioso oficio que formaba parte de la vida cotidiana de las aldeas y cortijos de la Sierra de Baza eran los barberos ambulantes de la Sierra de Baza. Marchaban de aldea en aldea, de cortijo en cortijo, buscando siempre estar presentes en los mercados bisemanales de El Moro (los días 1 y 15 de cada mes) y Los Mellizos (los días 2 y 16 de cada mes), que era donde hacían más negocio.

Caminaban acompañados de un burro donde cargaban su modesto ajuar, y sobre todo una bacia, una silla en la que se sentara el cliente y un hornillo que le servia tanto para calentar el puchero con el que calentarse una comida, como para calentar el agua del escalfador, en la que mojaban la brocha hecha con auténtico pelo de tejón, para untar la cara del cliente y enjabonársela para su rasurado, el que provocaba en el serrano más de un corte y lamento, que siempre se cerraba con la voz del barbero: “no seas quejita y no te muevas tanto que te voy a cortar de verdad”. Ante lo que el serrano, temiendo que las desgracias que sufriera fueran aun mayores, hincaba los dientes y aguantaba sin rechistar lo que le venía. Al terminar su cara estaba llena de trozos de papel de liar el tabaco con el que el barbero le iba tapando los cortes que le ocasionaba, para favorecer la coagulación de la sangre. La faena se terminaba con dos suaves bofetadas, una en cada mejilla, que se daba con una y otra mano, tras lo que se decía por el barbero: “salud y a mandar”.