FREILA: El rebaño se apartaba la víspera del esquileo por la...

El rebaño se apartaba la víspera del esquileo por la tarde, llevándose cada amo las ovejas a su propio corral hasta que al día siguiente empezaba el trabajo. Primero se tomaba una copa de aguardiente y si se podía una torta de chicharrones de las que hay y son tan típicas en nuestra zona, para poder aguantar la dura jornada de trabajo. Después se cogía una oveja, se le tumbaba en el suelo se le cruzaban las manos con las patas para trabarla y que no se moviera durante su esquileo.

Antes se trababan las ovejas con una cuerda de lana o con una soga de esparto que confeccionaban los esquiladores o el dueño o pastor del ganado, de manera que el animal no molestara al esquilador o esquiladora, pues por aquel entonces también esquilaban las mujeres y sobre todo se ayudaban los unos a los otros, ya que no todo el mundo podía permitirse pagar a una cuadrilla de esquiladores.

Unos empiezan a esquilar por el cuello, otros lo hacen por la paletilla y, en fin, cada uno coge la tijera y empieza por donde puede y como puede. Parece ser que normalmente se empezaba la oveja por la parte izquierda del animal, primero la paletilla, se hacía medio cuello, el costado, las patas traseras y el rabo. Después se le daba la vuelta a la oveja y se esquilaba del cuello hacia abajo, terminando por la parte derecha del animal. Se seguía apoyando los hombros entre las piernas del esquilador, y se terminaba esquilando la tripa.