La técnica
La varilla utilizada suele ser una rama de avellano o abedul, arce o fresno en forma de horqueta u horquilla. Esta mide entre 40 y 50 cm. de largo y la parte de la horquilla entre 5 y 8 cm. de cada lado. De esta última parte es por donde tomaba la varilla el Zahorí para realizar su búsqueda.
Otra característica de la varilla es su flexibilidad, para posibilitar su doblez y a la vez, su fortaleza para no quebrarse. ¿Por qué?, porque en el lugar donde el Rabdomante halla la capa de agua, la vara comienza a desarrollar unos movimientos bruscos vibratorios de arriba hacia abajo indicando la ubicación de la corriente subterránea.
El funcionamiento sería el siguiente:
1º.- No situamos en posición recta sosteniendo la varilla con las manos por su parte más corta, manteniéndola tensa.
2º.- Imaginemos un caudal o corriente de agua que discurre por nuestros pies, este es el acto de concentración que requiere el experimento.
3º.- Buscamos el noreste, y caminamos lentamente en aquella dirección, ya que las corrientes subterráneas generalmente discurren de norte a sur.
4º.- Cuando crucemos una corriente, la varilla tenderán a doblarse fuertemente hacia arriba, de tal forma que si se opone resistencia, llegaría a partirse.
5º.- Llegado al lugar donde la varillas está lo más perpendicular al suelo, detengámonos y relajemos la varilla.
6º.- Volvemos a ponernos en situación de búsqueda, vamos girando lentamente en redondo, sin moverse del sitio. Cuando la varilla se levante de nuevo, indicarán que se trata del discurrir de una corriente de agua. Si por el contrario bajan repentinamente hacia el suelo, significaría hacia donde no discurre la corriente.
Debido a su éxito aparente y al beneficio que reportaban sus experimentos, los zahoríes han gozado de una consideración mucho mayor que la que se ha dado a otros "trabajadores de lo paranormal".
La varilla utilizada suele ser una rama de avellano o abedul, arce o fresno en forma de horqueta u horquilla. Esta mide entre 40 y 50 cm. de largo y la parte de la horquilla entre 5 y 8 cm. de cada lado. De esta última parte es por donde tomaba la varilla el Zahorí para realizar su búsqueda.
Otra característica de la varilla es su flexibilidad, para posibilitar su doblez y a la vez, su fortaleza para no quebrarse. ¿Por qué?, porque en el lugar donde el Rabdomante halla la capa de agua, la vara comienza a desarrollar unos movimientos bruscos vibratorios de arriba hacia abajo indicando la ubicación de la corriente subterránea.
El funcionamiento sería el siguiente:
1º.- No situamos en posición recta sosteniendo la varilla con las manos por su parte más corta, manteniéndola tensa.
2º.- Imaginemos un caudal o corriente de agua que discurre por nuestros pies, este es el acto de concentración que requiere el experimento.
3º.- Buscamos el noreste, y caminamos lentamente en aquella dirección, ya que las corrientes subterráneas generalmente discurren de norte a sur.
4º.- Cuando crucemos una corriente, la varilla tenderán a doblarse fuertemente hacia arriba, de tal forma que si se opone resistencia, llegaría a partirse.
5º.- Llegado al lugar donde la varillas está lo más perpendicular al suelo, detengámonos y relajemos la varilla.
6º.- Volvemos a ponernos en situación de búsqueda, vamos girando lentamente en redondo, sin moverse del sitio. Cuando la varilla se levante de nuevo, indicarán que se trata del discurrir de una corriente de agua. Si por el contrario bajan repentinamente hacia el suelo, significaría hacia donde no discurre la corriente.
Debido a su éxito aparente y al beneficio que reportaban sus experimentos, los zahoríes han gozado de una consideración mucho mayor que la que se ha dado a otros "trabajadores de lo paranormal".