Antecedentes históricos
Ya en el antiguo Egipto, se utilizaba el péndulo, con el nombre de “merkhet”, que significa "instrumento de conocimiento" y como tal, estaba bajo la advocación del dios Thot. Se utilizaba para la orientación y ubicación de los templos. El mismo jeroglífico que representa la vara de zahorí significa “protección”.
Entre los patriarcas bíblicos, Abraham y Moisés poseían el don de hallar agua en el desierto utilizando varas o cayados que el pueblo suponía cargados de poder. La vara de Moisés podía tomar la apariencia de una serpiente, símbolo universal de las venas de agua subterránea.
Los druidas poseían sus propios cayados mediante los que encontraban los manantiales sagrados que veneraban. Estaban rematados con figuras de serpientes en forma de espiral, símbolo de los manantiales subterráneos. El báculo de los obispos católicos reproduce también esta forma.
Rabdomancia proviene de la palabra griega “rhabdos” que significa "vara" y “manteia” que significa "adivinación".
El término zahorí proviene del árabe y significa “adivino”. Se define como antiguo método adivinatorio de aguas escondidas, metales, minerales, etc. a través de una varilla o péndulo. De esta práctica se ocupa el rabdomante o zahorí, el cual detecta manantiales, corrientes subterráneas de agua o incluso sustancias minerales. Podríamos incluso decir que se trata de una variante de la psicometría.
Ya en el antiguo Egipto, se utilizaba el péndulo, con el nombre de “merkhet”, que significa "instrumento de conocimiento" y como tal, estaba bajo la advocación del dios Thot. Se utilizaba para la orientación y ubicación de los templos. El mismo jeroglífico que representa la vara de zahorí significa “protección”.
Entre los patriarcas bíblicos, Abraham y Moisés poseían el don de hallar agua en el desierto utilizando varas o cayados que el pueblo suponía cargados de poder. La vara de Moisés podía tomar la apariencia de una serpiente, símbolo universal de las venas de agua subterránea.
Los druidas poseían sus propios cayados mediante los que encontraban los manantiales sagrados que veneraban. Estaban rematados con figuras de serpientes en forma de espiral, símbolo de los manantiales subterráneos. El báculo de los obispos católicos reproduce también esta forma.
Rabdomancia proviene de la palabra griega “rhabdos” que significa "vara" y “manteia” que significa "adivinación".
El término zahorí proviene del árabe y significa “adivino”. Se define como antiguo método adivinatorio de aguas escondidas, metales, minerales, etc. a través de una varilla o péndulo. De esta práctica se ocupa el rabdomante o zahorí, el cual detecta manantiales, corrientes subterráneas de agua o incluso sustancias minerales. Podríamos incluso decir que se trata de una variante de la psicometría.