FREILA: La Semana Santa también era muy celebrada, ya que además...

La Semana Santa también era muy celebrada, ya que además de los tradicionales ayunos y celebraciones litúrgicas, se preparaban comidas típicas como el potaje de garbanzos o dulces, como los roscos fritos.

El Día de la Cruz, el tres de mayo, merece una mención especial: las mozas casaderas salían el día anterior recogiendo colchas de seda, mantones de Manila y objetos artísticos para vestir la Cruz con todo el ornato posible. La instalaban en una habitación interior, llena de flores, plantas olorosas. En la cocina se organizaba el baile que duraba tardes y noches toda la semana. Como dato curioso: en la confección de la Cruz sólo intervenían las jóvenes mayorcitas, de ninguna manera casadas o muy mayores. De ahí proviene el dicho serrano popular, cuando una mujer tardaba en casarse: "parece que se va a quedar para vestir Cruces".

Las festividades de San Antón, La Candelaria y San BIas, que duraban toda la noche con cantos y corros a su alrededor, tenían una matiz especial ya que las lumbres y la hogueras eran las protagonistas.

El día de San Juan se conmemoraba con cierta solemnidad debido a los poderes milagrosos que se le atribuían para curar ciertas dolencias o minusvalías físicas (hernias de los infantes, agua milagrosa, etc).

Las bodas y los bautizos y otros acontecimientos importantes se festejaban siempre dentro de un entorno amistoso y familiar y de mutuo cariño, resultado de la solidaridad y confraternización en la dureza del entorno y las condiciones de vida tan extremas.