Los mozos a través de sus coplas, piropeaban a la novia que pretendían o les gustaba, manifestando sus enfados por haber sido despreciados o rechazados. Valgan estos ejemplos de ambas cosas:
- A la novia:
" Las estrellitas del cielo
las cuento y no están cabales
faltan la tuya y la mía
que son las dos principales".
-- Cuando el pretendiente era rechazado:
" Si hubiera dinero
como tienes fantasía
el río Manzanares
por tu puerta pasaría".
- Cuando otro mozo quería quitarle la novia:
" Esta noche va a llover
sin haber nublo ninguno
y la sangre va a correr
por las costillas de alguno.
Además había otras diversiones: corros, la comba, columpios, juegos de prendas, la gallinita ciega y muchos más. Los mozos tiraban a la barra, los bolos, las carreras, levantar pesos y otros. Para los hombre en general, jugar a las cartas, pero, eso sí, sin mediar dinero ninguno. El vino consumido era pagado a partes iguales por todos. La satisfacción de ganar estaba en la coba y la befa que se daba. Los juegos de cartas habituales eran: la brisca y tres contra otros tres. Eran verdaderos expertos.
- A la novia:
" Las estrellitas del cielo
las cuento y no están cabales
faltan la tuya y la mía
que son las dos principales".
-- Cuando el pretendiente era rechazado:
" Si hubiera dinero
como tienes fantasía
el río Manzanares
por tu puerta pasaría".
- Cuando otro mozo quería quitarle la novia:
" Esta noche va a llover
sin haber nublo ninguno
y la sangre va a correr
por las costillas de alguno.
Además había otras diversiones: corros, la comba, columpios, juegos de prendas, la gallinita ciega y muchos más. Los mozos tiraban a la barra, los bolos, las carreras, levantar pesos y otros. Para los hombre en general, jugar a las cartas, pero, eso sí, sin mediar dinero ninguno. El vino consumido era pagado a partes iguales por todos. La satisfacción de ganar estaba en la coba y la befa que se daba. Los juegos de cartas habituales eran: la brisca y tres contra otros tres. Eran verdaderos expertos.