FREILA: Las gentes de la Sierra eran alegres en general. Les...

Las gentes de la Sierra eran alegres en general. Les gustaba divertirse y pasarlo bien en las pocas ocasiones que se les ofrecían. El baile era la principal y única diversión existente: no se conocía más que el suelto, con postizas y por parejas de sexo diferente; también se bailaban sevillanas, seguidillas, jotas, aunque el típico era el fandango serrano.

Normalmente se celebraban todos los domingos y días festivos, por la tarde/noche en alguna casa de amplia cocina de algún mozo o moza del lugar. No sólo acudían los jóvenes sino también los padres, madres, hermanos/as y casi toda la cortijada en la que se celebrase. Los ancianos y ancianas llevaban sus sillas. A la vez bailaban ocho o diez parejas: novios, pretendientes, amigos y amigas, etc. Una persona mayor tocaba la guitarra, otros los platillos y las mozas que descansaban tocaban las castañuelas. Las parejas: una frente a otra al principio del baile, se movían lentamente pero una vez empezada la copla se aceleraban bailando todas las parejas la misma mudanza que tenía que ser diferente en cada copla. Los hombres se pedían la vez, cambiándose; las mozas seguían hasta el agotamiento, dando entrada a otro turno. La función duraba hasta la madrugada.