FREILA: No fue el único sobresalto que se llevaron puesto que...

No fue el único sobresalto que se llevaron puesto que mi abuelo contó a mi padre, que una noche estando él y mi abuela sentados al calor de la chimenea vieron aparecer detrás de ellos una sombra. Durante un instante permanecieron inmóviles sin moverse casi sin respirar hasta mi abuelo le dijo a mi abuela:

- Vayámonos a dormir porque es mi tía Julia.

Mi tía abuela Julia murió de parto unos años antes, en ese mismo lugar y no sólo eso, sino que por las noches el molino se quedaba funcionando, oyéndose el mecanismo en el silencio de la noche con el fluir del agua, haciendo el trabajo propio de moler, lo extraño es que a pequeños intervalos, sin que nadie supiera por qué, dejaba de oírse, y esto no era posible sino se desviaba el cauce del agua.